Connect with us

Embajadas extranjeras

El Evangelio de Miroslav llego a la Biblioteca Nacional

Es una obra litúrgica considerada como el más importante y más hermoso de los libros serbios manuscritos, fue creado alrededor de 1180 por dos monjes estudiantes para el duque Miroslav

Con motivo del Día Nacional de la República de Serbia, la Embajadora Jela Bacovic ofreció una recepción en la Biblioteca Nacional Argentina en la cual presentó una joya literaria que será exhibida al público a partir del 1 de Marzo y hasta el 28 de Marzo inclusive.
El 15 de febrero es la fecha de dos hechos importantes en la historia de Serbia: el levantamiento contra las fuerzas otomanas en 1804 y la proclamación de la Constitución de 1835.

La Primera insurrección serbia o Primera levantamiento serbio contra los turcos, tuvo lugar de 1804 a 1813, después de más de tres siglos de ocupación otomana en el país. Fue finalmente suprimida en 1813, mas la represión consecuente provocó la Segunda insurrección serbia de 1815 que condujo a la autonomía y eventual independencia de Serbia.

Esta fecha se toma como el principio de la creación del moderno Estado serbio y como una fiesta nacional que se celebra desde el año 2001.
El Evangelio de Miroslav es una obra litúrgica considerada como el más importante y más hermoso de los libros serbios manuscritos. Fue creado alrededor de 1180 por dos monjes estudiantes para el duque Miroslav, hermano de Esteban Nemanja, gran príncipe del estado serbio medieval de Raška. Escrito sobre un pergamino, en cirílico uncial (la escritura cirílica que se desarrolló a partir del griego en el siglo IX), es un monumento a la temprana alfabetización serbia. La obra está decorada con, aproximadamente, 300 miniaturas estilizadas de una belleza impresionante, y es representativa de un grupo de manuscritos iluminados, con un estilo particular y una iconografía resultado de la fusión de elementos occidentales (italianos) y orientales (bizantinos).
El Evangelio de Miroslav está escrito en antiguo idioma eslavo, redactado en serbio y con ortografía raska. Es un libro litúrgico que contiene partes de los cuatro evangelios.
La cinta de cuero que lo rodea no es original, probablemente es del siglo XIV, tomada de otro manuscrito. 
Este libro, el más antiguo libro serbio que comparte el concepto de decoraciones con los manuscritos de otros eslavos ortodoxos, y el estilo y la estética con las miniaturas creadas en los scriptoriums de Italia central, es un valioso testimonio de la circulación de las influencias artísticas, que, una vez entrelazadas, codifican una infraestructura simbólica europea integrada.
El Evangelio de Miroslav es un documento constitutivo y un activo simbólico del único imaginarium europeo. Tal imaginarium paneuropeo integrado fue posible debido al hecho de que los descendientes de los antiguos romanos siguieron viviendo en las penínsulas italiana y balcánica después de la división de época en el siglo V.
La cultura emergente en los Balcanes se ha desarrollado en todos sus aspectos durante dos mil años y medio para convertirse en la Europa moderna, con historia equivalente y un horizonte de sentido, tanto en su occidente como en su oriente, en Roma y en Constantinopla, en Moscú y en Canterbury. El libro más antiguo de Serbia, el Evangelio de Miroslav, es la prueba tangible y artística que emerge del mismo centro, temporal y geográfico, de este dinamismo supremo entre civilizaciones.
Durante siglos el Evangelio de Miroslav estuvo guardado en el Monasterio de Chelandariou de la iglesia serbia ortodoxa del Monte Athos, en Grecia.
En la actualidad se encuentra en el Museo Nacional de Serbia, en Belgrado. La Biblioteca Nacional de Serbia se encarga de preservarlo. En 2005, el Evangelio de Miroslav fue inscrito en el registro «Memoria del Mundo» de la UNESCO.

La UNESCO creó el Programa Memoria del Mundo en 1992. La conciencia creciente del lamentable estado de conservación del patrimonio documental y del deficiente acceso a éste en distintas partes del mundo fue lo que le dio el impulso original. La guerra y los disturbios sociales, más una grave falta de recursos, han empeorado problemas que existen desde hace siglos.
Importantes colecciones en todo el mundo han sufrido distintas suertes. El saqueo y la dispersión, el comercio ilícito, la destrucción, así como el almacenamiento y la financiación inadecuados han contribuido a esta situación. Gran parte del patrimonio documental ha desaparecido para siempre y otra parte importante está en peligro. Afortunadamente, algunas veces se descubren elementos de él que se daban por desaparecidos.
En 1993 se reunió por primera vez en Pultusk (Polonia) el Comité Consultivo Internacional (CCI), que preparó un Plan de Acción que definía la función de la UNESCO como coordinador y catalizador para sensibilizar a los gobiernos, las organizaciones internacionales y las fundaciones, y fomentar la creación de asociaciones con miras a la ejecución de los proyectos. Se crearon sendos Subcomités Técnico y Comercial. Se inició la preparación de directrices generales para el Programa a través de un contrato con la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas), así como la elaboración por la IFLA y el CIA (Consejo Internacional de Archivos) de listas de colecciones de bibliotecas y de fondos de archivos que hubiesen sufrido daños irreparables. Por medio de sus Comisiones Nacionales, la UNESCO preparó una lista de las bibliotecas y los fondos de archivo en peligro y una lista mundial del patrimonio cinematográfico de distintos países.
Entre tanto, se inició una serie de proyectos piloto que recurren a la tecnología moderna para reproducir en otros soportes el material original del patrimonio documental (por ejemplo, un CD-ROM de la Crónica de Radziwil del siglo XIII, que expone los orígenes de los pueblos de Europa, y una Memoria de Iberoamérica, un proyecto conjunto de microfilmación de periódicos en el que participan siete países latinoamericanos). Estos proyectos han mejorado el acceso a este patrimonio documental y han contribuido a su preservación.
Desde entonces, se han celebrado reuniones del CCI cada dos años. Hasta la fecha, se han creado varios comités nacionales de la Memoria del Mundo en todo el mundo.
El Registro “Memoria del Mundo”, que, en cierto modo es el aspecto del Programa más visible para el público, se basa en las Directrices de 1995 y se ha ampliado a través de las inscripciones aprobadas por las sucesivas reuniones del CCI.

Objetivos del programa

La concepción del Programa Memoria del Mundo es que el patrimonio documental mundial pertenece a todos, debe ser plenamente preservado y protegido para todos y, con el debido respeto de los hábitos y prácticas culturales, debe ser accesible para todos de manera permanente y sin obstáculos.
Serbia, es un país soberano, constituido en Estado social y democrático de derecho y cuya forma de gobierno es la república parlamentaria. Situado en la península balcánica, en el sureste de Europa, según su constitución limita con Hungría al norte; con Rumanía y Bulgaria al este; con Macedonia y Albania al sur; y con Bosnia y Herzegovina,Croacia y Montenegro al oeste. Su capital y ciudad más poblada es Belgrado.
La gastronomía de Serbia posee la influencia directa de la cocina mediterránea, en especial: la cocina griega, la cocina turca y la húngara, lo que le confiere un carácter puramente heterogéneo. La cocina serbia es una mezcla de diversas tradiciones y se puede notar en las diversas golosinas tales como los koljivo, baklava, el štrudla y las achertorte que conviven en perfecta armonía. En los tiempos recientes la diáspora serbia ha empezado a divulgar a lo largo del mundo algunos sus más típicos platos. Estas costumbres han empezado a introducirse desde comienzos del siglo XIX. En serbia se disfruta al igual que en otras cocinas del este del mediterráneo los muy populares mezze.
Podemos decir que Serbia es un país productor y exportador de frutas, pero en los restaurantes de Serbia no se sirve fruta fresca como postre, sólo como ingrediente en pasteles. 
También cuenta con una gran cantidad de fascinantes sitios arqueológicos e incluso alberga algunos de los asentamientos humanos más antiguos del mundo.

Belgrado es donde el arte y la cultura de Serbia se concentran, las posibilidades son amplias: desde exhibiciones de arte, hasta musicales, museos, teatros y piezas arquitectónicas, entre otras.
Cada año alrededor de 11.000 actividades culturales ocurren en la activa capital, entre los cuales se encuentran de festivales de cine, música y muchos otros. Entre los otros el FEST (Festival de Cine), el BITEF (Festival de Teatro), el BELEF (Festival de Verano), el BEMUS (Festival de Música), la Feria del Libro, y la Feria de la Cerveza.
Belgrado está vinculada con las instituciones más prestigiosas de arte y cultura como la Academia. La capital contiene obras arquitectónicas imponentes como la Fortaleza de Belgrado y otras obras construcciones y tesoros nacionales. A parte del Museo Tesla y el Museo Nacional se encuentran otra cantidad importante de museos para visitar y apreciar sus piezas únicas de arte.

Advertisement

Copyright © 2018 Ámbito Internacional | El mundo en un solo lugar.

Translate »