La solidaridad entre Argentina y Haití tras el terremoto del 12 de enero de 2010 se manifestó a través de una movilización inmediata y sostenida de recursos humanos, médicos y logísticos. Argentina no solo envió ayuda de emergencia, sino que mantuvo una presencia estratégica durante más de una década para apoyar la reconstrucción del país.
El criollo haitiano, conocido por los haitianos como kreyòl ayisyen o simplemente kreyòl, es una lengua criolla que se desarrolló en Haití durante el siglo XVIII como resultado del contacto entre los colonizadores europeos, los esclavos africanos y los indígenas taínos, siendo parte integral de la identidad y la cultura haitianas.
En este sentido la Embajada de Haití en Argentina creó foros a fin de promover más la inclusión de su historia acompañando el diálogo entre niños haitianos y padres adoptivos argentinos, que frecuentemente se acercan a la representación diplomática consultando acerca de incrementar más aún el vínculo con las raíces de los niños adoptados manteniendo a través del idioma y su la gastronomía un diálogo cercano con la cultura, prevaleciendo en los niños su identidad, vínculo y raíces.
La representación diplomática en Argentina considerando los reiterados pedidos de padres argentinos a fin de mantener las raíces de los niños y su idioma natal está desarrollando un curso que tiene una duración de tres meses a través de la plataforma Google Meet.
El criollo haitiano es una lengua viva que ha experimentado cambios significativos a lo largo del tiempo. Además de su evolución general, también se ha visto moldeada e influenciada por las contribuciones de jóvenes, artistas, poetas, escritores y otros miembros de la sociedad haitiana. A través de la música, la literatura y otras formas de expresión creativa, estas personas han incorporado nuevas palabras, expresiones y estilos a la lengua, enriqueciendo aún más su significado y relevancia cultural.