Herman Cornejo fue distinguido como Embajador de la Marca País Argentina en Nueva York
El cónsul general Gerry Díaz Bartolomé encabezó el homenaje en la sede diplomática neoyorquina, donde se reconoció la trayectoria de casi tres décadas del prestigioso bailarín en el American Ballet Theatre y su rol en la proyección de la cultura nacional
En una emotiva ceremonia que reunió a destacadas personalidades de la cultura y la diplomacia, el Consulado General y Centro de Promoción de la República Argentina en Nueva York rindió un especial homenaje al bailarín argentino Herman Cornejo. La velada, celebrada el pasado 7 de octubre de 2026, coronó la extraordinaria trayectoria de casi tres décadas del artista con su designación oficial como “Embajador de la Marca País Argentina”, una distinción otorgada en reconocimiento a su invalorable aporte a las artes y a la proyección internacional de la cultura nacional.
El evento se desarrolló en la sede consular neoyorquina, ciudad que se ha transformado en el segundo hogar del bailarín. Al dar la bienvenida, el Cónsul General Gerry Díaz Bartolomé describió la delegación como “esta casa de la Argentina, que también es la suya”, al tiempo que ponderó el talento, la dedicación y la sensibilidad con los que Cornejo ha representado al país en los escenarios más prestigiosos del mundo. “Herman, le has dado a nuestro país innumerables motivos de orgullo. Hoy le toca a la Argentina homenajearte”, expresó el diplomático al hacer entrega de la distinción.
Nacido en Villa Mercedes, San Luis, la carrera de Herman Cornejo estuvo marcada desde sus inicios por la precocidad y la excelencia técnica. Inició sus estudios a los ocho años en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y, con apenas 14 años, fue invitado por Julio Bocca para incorporarse al prestigioso Ballet Argentino. Sin embargo, su verdadero salto a la escena global ocurrió en 1997, cuando a los 16 años se convirtió en el bailarín más joven de la historia en ganar la Medalla de Oro en la VIII Competencia Internacional de Moscú, un récord que todavía ostenta.
Su llegada al American Ballet Theatre (ABT) en 1999 inició un ascenso meteórico que lo llevó a ser promovido como Primer Bailarín en 2003, consolidándose por más de dos décadas como una de las estrellas más brillantes y duraderas de la icónica compañía neoyorquina. A lo largo de su trayectoria, Cornejo ha sido distinguido con los máximos galardones de la danza, incluyendo el prestigioso premio Benois de la Danse en Moscú (2014) y el Premio Konex de Platino en la Argentina (2019). Su vigencia artística se mantiene intacta a través de la experimentación constante, plasmada en sus propios proyectos coreográficos independientes como Ánima Animal.
El encuentro de homenaje en Nueva York logró amalgamar las dimensiones personal y artística de una carrera excepcional. Uno de los momentos más significativos de la noche llegó con la interpretación de un fragmento de la célebre Sinatra Suite, de Twyla Tharp -la primera coreógrafa que le confió un rol principal en el ABT-. Asimismo, su esposa y compañera de proyectos artísticos, María José, sumó sus reflexiones sobre el recorrido compartido y el legado del bailarín.
Durante una íntima conversación pública con el Cónsul General, Cornejo evocó sus inicios en la danza, las experiencias bisagra de su carrera y los motores que continúan inspirándolo. El diálogo también sirvió como ventana hacia el futuro: mientras el artista se prepara para cerrar una etapa histórica en el American Ballet Theatre, compartió detalles de sus próximos proyectos y reafirmó el profundo vínculo con su tierra natal que lo ha guiado a lo largo de su vida.
La incorporación de Cornejo a la Red de Embajadores formaliza institucionalmente un rol que el artista ya ejercía de manera natural. A través de la Marca País Argentina, el Estado busca promover la identidad, el talento, los productos y los destinos turísticos nacionales en el exterior. Con este nombramiento, el lenguaje universal de la danza de Cornejo se consolida como un puente clave para fortalecer los lazos culturales entre la Argentina y los Estados Unidos, acercando la pasión y la creatividad rioplatense a nuevos públicos globales.