El Estado de Kuwait conmemora el 65° aniversario de su Independencia y el 35° aniversario de su Liberación, dos fechas que condensan el espíritu de una nación que ha sabido convertir la adversidad en afirmación soberana y la resiliencia en proyecto de futuro.
Cada 25 de febrero, Kuwait celebra su independencia del Reino Unido, formalizada en 1961, cuando el pequeño pero estratégico emirato del Golfo consolidó su plena autonomía política. Y cada 26 de febrero recuerda la liberación de su territorio en 1991, tras la invasión iraquí iniciada en agosto de 1990, un episodio que marcó profundamente su historia contemporánea y redefinió los equilibrios geopolíticos en Medio Oriente.
Independencia y construcción de Estado
Desde su independencia, Kuwait emprendió un proceso de modernización institucional y desarrollo económico basado en la administración estratégica de sus recursos energéticos. Con una de las mayores reservas de petróleo del mundo, el país supo canalizar esa riqueza hacia la construcción de infraestructura, educación, salud y bienestar social, convirtiéndose en uno de los Estados con mayor ingreso per cápita de la región.
Pero Kuwait no es únicamente energía. Su Parlamento —uno de los más activos del Golfo— y su tradición de debate público le han otorgado una identidad política singular dentro del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Esa combinación entre tradición, modernidad y participación institucional ha definido buena parte de su perfil internacional.
La liberación: memoria y reafirmación
La invasión de 1990 puso en riesgo no solo la integridad territorial del país, sino su propia existencia como Estado soberano. La posterior liberación, el 26 de febrero de 1991, gracias a una coalición internacional respaldada por resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, marcó un punto de inflexión.
Desde entonces, la fecha de la Liberación no es solo un recuerdo del pasado, sino una reafirmación del valor de la soberanía, la legalidad internacional y el multilateralismo. Kuwait ha sostenido, en los foros internacionales, una política exterior basada en el diálogo, la mediación y la cooperación regional, consolidándose como un actor diplomático respetado.
Kuwait en el escenario global
En las últimas décadas, el país ha fortalecido su rol como donante humanitario y mediador en conflictos regionales. Su activa participación en iniciativas de asistencia internacional y desarrollo ha sido reconocida por organismos multilaterales, proyectando una imagen de responsabilidad global acorde con su capacidad económica.
Al mismo tiempo, Kuwait impulsa una agenda de diversificación económica y modernización, en línea con los desafíos de la transición energética y los cambios estructurales que atraviesa el sistema internacional.
Una celebración con significado
El 65° aniversario de la Independencia y el 35° aniversario de la Liberación no constituyen únicamente celebraciones protocolares. Representan la reafirmación de una identidad nacional forjada en la historia, pero orientada al porvenir.
En un contexto internacional atravesado por tensiones e incertidumbres, Kuwait recuerda que la estabilidad y el desarrollo no son hechos dados, sino construcciones permanentes. Su historia reciente es testimonio de que incluso los Estados de menor dimensión territorial pueden desempeñar un papel significativo cuando combinan recursos, diplomacia y visión estratégica.
A 65 años de su independencia y 35 de su liberación, el Estado de Kuwait celebra no solo su pasado, sino la continuidad de un proyecto nacional que ha sabido consolidarse en el complejo tablero global.
En Argentina, el Embajador, Su Excelencia Abdulaziz Albisher, celebró esta fecha tan significativa para su país en un hotel céntrico de la Ciudad de Buenos Aires, destacando las sólidas y excelentes relaciones bilaterales y diplomáticas entre Argentina y Kuwait.